El invento de los demonios

/ octubre 30, 2021/ Recomendaciones

Según la tradición cristiana, los demonios, en esencia, son ángeles que decidieron rebelarse y que fueron expulsados del paraíso junto a su líder, Satanás o Lucifer. Sin embargo, esa creencia no era compartida por los judíos en la Antiguedad, incluyendo aquellos que formaron parte del grupo de autores de la Biblia y de su posterior traducción y ampliación al griego. En esencia, los demonios son parte de una narrativa de mitos que tienen su origen en la cultura griega y que fueron utilizados como recursos literarios por los que tradujeron la Biblia del hebreo al griego.

El origen de la palabra demonio está en la palabra griega daimon. En la cultura griega podemos encontrar distintas referencias al concepto daimon (δαίμων). Una de ellas es cuando Platón se refiere a Eros como un daimon en su popular diálogo El Banquete. También podemos encontrar la palabra daimon en las obras de Homero, cuando habla de los dioses. Para los griegos, los daimons eran deidades intermedias que no estaban en el Olimpo junto a Zeus, pero que sí tenían poderes y eran inmortales. No se caracterizaban por ser malos o buenos, sino por ser seres con emociones que algunas veces hacían el bien y otras veces el mal. Ejemplo de esto son las ninfas.

Al momento de traducir los textos bíblicos del hebreo antiguo al griego, los traductores, que eran conocedores de la cultura griega, se encontraron con un conjunto de elementos que agruparon bajo el término daimon. Dentro de esos elementos podemos encontrar las enfermedades y desastres naturales ya que para los griegos de aquella época era culturalmente aceptado que los daimons podían causar enfermedades y tenían poder sobre los elementos de la naturaleza. También agruparon bajo el término griego daimon a los dioses de otras culturas con la intención de poner especial énfasis en su estatus de ¨menores¨ a diferencia del ¨gran Dios¨ del cristianismo. Ese es el caso de Baal y sus semejantes, adorados por fenicios, judíos y otros pueblos de la zona.

¿Cuándo adquirió la palabra demonio el significado que se le atribuye en la actualidad? Se considera que fue a partir del segundo siglo de la era cristiana cuando se empezó a asumir que demonio era sinónimo de malvado, malévolo, de los bajos instintos. La razón detrás de este cambio no es clara ya que hay distintas teorías al respecto. Lo que sí es seguro es que el término fue adquiriendo ese matiz negativo a lo largo de la historia y que no estaba en la mente de los autores de los libros de la Biblia, ni de sus traductores al griego, el asumir que demonio es sinónimo de un ser horrendo como lo entendemos en la contemporaneidad.

Referencia:

Journal of Biblical Literature VoMARTIN, DALE BASIL. “When Did Angels Become Demons?” Journal of Biblical Literature 129, no. 4 (2010): 657–77.

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